FUNDACION ESPEJO
VILADECaNS BARCELONA
Mi última participación en un certamen de poesía,
correciones Virginia Fourco Artica
SENTENCIAS
1
¡Ay! mis manos se sentencian
como palomas dormidas,
ya sin sueños,
y las flores evidencian
las memorias en guaridas,
tejen dueños.
2
Atrás quedan unos
versos,
esbozando mil canciones
y cenizas,
los corceles van dispersos,
las nieves en los arpones,
rompen tizas.
3
Coger las dulces auroras,
revocar los cielos vagos
con
amor,
Hablar en las rectas horas,
en esos inmensos lagos
del temor.
4
No es el alma como un arpa
que rubrique algún destino,
no es sufrir
un hielo como la zarpa
que contenga el desatino,
no es reír.
5
¡Mírame entre las ventanas!
Que no me roben el cauce
Y romperme,
Al mar frío de las sábanas,
Relatan miedos al sauce
Ya sin verme.
6
¿Por qué naufrago en el mar
si puedo
rociar mis manos
en el fuego?
Y entre voces murmurar,
y en las
huestes de los llanos
correr luego.
7
No he de seguir el destello,
los suplicios
a las quejas,
no fiarse
de prohibir tu cabello
al sonido de mis cejas,
sin callarse.
8
Doblégame sin aullidos,
Escapándome sin lágrimas,
tu latido,
destiérrame
entre los ruidos
Al oeste de las ramas,
he temido.
9
Ni tú, ni yo,
lo contrario,
Un amor entre los versos
Y la sed,
eslabones casi a diario,
en ruidos casi conversos
de la red.
10
Y qué decir acallados,
desesperar en el beso ,
y probar
solo los vientos colmados,
endulzan un suave peso
al soñar.
11
Quitarme la mansedumbre
como feroces galápagos
de tus ojos,
Quitar brasas
a la lumbre
como ecos de
los lagos,
los rastrojos.
12
Dibujan mieles
angostas
de los sueños
escondidos,
Como pianos,
lapiceros en
las costas
de los
trazos malnacidos,
pintan llanos.
13
La
letanía, una flor
observando los balcones,
observando los balcones,
a
la mar,
mirando el otro
color
de
los miedos y los sones,
al azar.
14
Terminar en los
andenes,
en las eternas
moradas,
A los muslos,
El grueso afán de
las sienes,
Fieras mentiras
doradas,
dicen bulos.
15
Rezo saludando
al ruego
de poder al
fin amarte,
un
destino,
la
marea del propio ego,
tus
ojos acariciarte,
yo
me inclino.
Te ha salido un poema redondo y bello.
ResponderEliminar"¿Por qué náufrago en el mar/ si puedo rociar mis manos/ en el fuego?"
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